Pastelería La cuisine de Marguerite, situada en la encantadora Plaza Dr. Antonio Rico en San Juan, Alicante, es una joya escondida que no puedes dejar de visitar si eres amante de los dulces caseros y la bollería recién hecha. Este acogedor establecimiento, identificado como de propietarias mujeres, ofrece una experiencia única que cautiva a todos sus visitantes.
Ambiente y experiencia en La cuisine de Marguerite
Desde el momento en que entras, el aroma a dulces recién horneados te envuelve y te invita a quedarte. El local, de estilo minimalista pero encantador, cuenta con una terraza ideal para disfrutar del buen clima de San Juan. El ambiente tranquilo y agradable hace de este lugar una apuesta segura para desconectar y disfrutar de un buen café y un pastel.
Delicias caseras y bollería recién hecha
Lo que realmente distingue a La cuisine de Marguerite es la calidad de sus productos. Aquí, todo es artesanal y se elabora con los mejores ingredientes naturales. Desde los croissants hasta los pasteles más elaborados, cada bocado es una explosión de sabor. Es difícil elegir cuál es el mejor dulce, pero los croissants de mantequilla y el pain au chocolat se llevan la palma.
Su carta es variada y ofrece opciones para todos los gustos, incluyendo alternativas veganas y sin gluten. Esto hace que cualquier persona pueda disfrutar de sus delicias sin preocuparse por sus restricciones alimenticias.
Atención al cliente y precios
La atención en La cuisine de Marguerite es de primera. Los empleados son amables y se aseguran de que cada cliente se sienta como en casa. Sin embargo, un pequeño punto a mejorar es el café, que aunque está bien, podría beneficiarse de un poco más de técnica para alcanzar la perfección.
En cuanto a los precios, es recomendable preguntar antes por el costo de los pasteles o tartas para evitar sorpresas. Aunque los precios son razonables considerando la calidad, siempre es bueno estar informado.
Un detalle a tener en cuenta es la experiencia de encargar tartas. Si bien la atención telefónica es excelente y se toman el tiempo necesario para asegurarse de que todo esté perfecto, ha habido casos en los que la tarta llegó un poco congelada. Pero, una vez en su punto, la calidad es insuperable.
Su bollería, pasteles y atención hacen que cada visita sea memorable. ¡No dudes en pasarte y descubrir por ti mismo este rincón de dulzura!